El trasfondo de Circular
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En Circular creemos que es importante reconocer una problemática real y de gran impacto. La industria textil es una de las más contaminantes del mundo y, sin embargo, forma parte de nuestra vida cotidiana. Cada año se generan enormes cantidades de residuos textiles que terminan en rellenos sanitarios, vertederos y microbasurales, perdiendo la oportunidad de seguir siendo utilizados. En Chile se producen más de 572 mil toneladas de residuos textiles al año, y menos del 1% logra reciclarse para transformarse nuevamente en ropa. Esta situación se ve impulsada por una cultura del descarte, donde dejamos de usar materiales para seguir tendencias o consumir nuevas versiones antes de que realmente hayan terminado su vida útil. Cuando estos materiales son abandonados o quemados, contaminan el suelo, el agua y el aire, afectando tanto a los ecosistemas como a las comunidades cercanas.
Frente a este escenario, vemos una oportunidad. Comenzamos trabajando con textiles porque son uno de los materiales más presentes en nuestra vida diaria y, al mismo tiempo, uno de los que más residuos generan. A través del upcycling buscamos recuperar su valor, extender su vida útil y demostrar que aquello que parece haber llegado al final de su recorrido todavía puede transformarse en algo nuevo. Y aunque hoy nuestro punto de partida son los textiles, nuestro propósito es seguir ampliando este modelo hacia otros materiales, como la madera o el plástico, fomentando una cultura de circularidad donde los recursos permanezcan en uso por más tiempo y generen nuevas oportunidades para las personas y el entorno.